ENIGMAS

Detenido al final de un frío pasillo se distingue una forma, una silueta que languidece en la noche. Parece alguien que camina por uno de estos desvencijados pasillos entre trozos de ladrillos y escombros, pero no sin alterarse por esta circunstancia. Es como si no le afectara. Y es que aquel ser tiene un aspecto famélico, mortecino, espectral…

Gira la esquina y avanzamos hacia su posición, algo nos dice que tras este misterioso personaje se oculta una realidad muy especial, pero ¿qué puede ser? Tras llegar a aquella esquina tememos encontrarnos y darnos de bruces con él, pero…¡Hay un muro! ¡No hay nadie! ¿Por donde se ha ido? No hay salida posible sólo aquella que dice que se ha marchado tras ese muro, atravesándolo. Pero el cuerpo humano aún no cuenta con esas propiedades, ¿ante que nos encontramos? Tal vez ante eso que mucho llaman: fantasma.

Es una de las muchas experiencias vividas en un lugar al que llamamos el sanatorio de los muertos. Y no se trata de un título sensacionalista que le hemos dado, simplemente atiende a su función y a las muchas vivencias y testimonios que hemos ido recogiendo para esta revista sobre lo que sucede en si interior.

Un lugar con un nombre… peculiar

En las proximidades de Sevilla se encuentra el hoy abandonado hospital de San Pablo, de carácter militar. El “Sanatorio de los Muertos” es llamado así por los relatos que nos hablan de espectros y fantasmas que vagan por su interior, por unas instalaciones médico-sanitarias de notable alcance en otra época, pero que pronto fue desubicado militarmente. Fue construido bajo el régimen del dictador Francisco Franco, como fruto del beneplácito del gobierno para la instalación y ocupación de determinados recintos militares por parte del personal de la U.S. Army.

El general Franco aceptó que EE.UU. construyera bases militares a lo largo de la ­geografía española a cambio de importantes compensaciones económicas para España. Ello implicaba la militarización de nuestro suelo por parte de otra potencia militar, “vender el alma” al diablo de la potencia que emergía con más fuerza, si cabe, tras la Segunda Guerra Mundial y la posibilidad del tráfico de armamento nuclear por nuestro espacio aéreo y en nuestras bases, si bien esta última quedaría expresamente recogida en los acuerdos bilaterales entre España y Estados Unidos. Aunque muchos españoles aún tendrán en mente la tragedia que podría haber sobrevenido en Palomares tras la caída y posterior recuperación de aquellos ingenios nucleares. Otro de los peligros podría venir por parte de la Unión Soviética. Aquella unión de España hacia, y para, Estados Unidos hacía de nuestro país un claro objetivo soviético. No en vano, la Península se convirtió en un objetivo militar a consecuencia de todo esto.

De este modo, el aeropuerto de San Pablo contaría también con un ala americana y unas instalaciones dentro de lo que otrora fuera un perímetro militar. Bajo la influencia del mismo encontramos el viejo sanatorio construido al tiempo en que en Sevilla se edificaba el imponente Hospital Universitario Virgen Macarena.

Disponía de numerosas habitaciones para pacientes, si bien no se contaron demasiados fallecimientos en su interior. Sin embargo, su historia paranormal es, cuando menos, inquietante
En la década de los 70 quedó en desuso y con las modificaciones del recinto aeroportuario de Sevilla quedó fuera del mismo y, por consiguiente, se ordenó su desalojo. El Hospital San Pablo quedaba a merced del tiempo. El complejo consta de varios edificios más y el hospital, en forma de cruz latina, es uno de esos lugares donde, en opinión de nuestros testigos, se manifiesta lo imposible…
Cuando el investigador se va acercando al lugar constata su estado de abandono, con numerosas pintadas y grafittis. El interior no le va a la zaga y sigue la tónica de su aspecto exterior. Destaca nada más entrar la presencia de varias estrellas, de pentagramas ­dibujados en rojo, uno sobre el suelo, algunos artilugios en su proximidades como una palangana con restos de un líquido parduzco –¿sangre?–, una botella de ron y plumas de ave. Por los indicios se trata de un lugar donde se ­odría haber practicado algún rito afrocaribeño. Además, el término “Satán” se ­repite en varias de las leyendas pintadas sobre sus paredes.

Anuncios

Publicado el 22 julio, 2011 en Enigmas. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: